Inauguración de la exposición de pintura "POR ENCIMA DE LAS NUBES", de BASTARDÉS
La pintora Bastardés expone sus últimas obras de figura y marinas en la sala "Álvaro Cunqueiro" de la Casa de Galicia en Madrid.
Tal y como decía su madre, todas las personas debían practicar un arte para estar con él en momento de soledad y Salomé optó por la pintura, que germinó en ella como una vocación hasta el punto de dejar Filosofía y Letras, dedicarse a aquella e ingresar en Bellas Artes, pasando previamente por la Academia Peña.
La entrega de Bastardés a la pintura ha sido fiel. Nunca ha dejado de hacer mano con apuntes, dibujos o presentaciones de obra a concursos de pintura seca o al aire libre. Le gusta captar el movimiento del modelo y por eso acude periódicamente a las clases del Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Ahora vuelve a exponer sus óleos más recientes, a compartir su obra en la esfera pública. Prefiere el óleo al acrílico, porque le permite una mejor mezcla del color, ya que el acrílico seca demasiado rápido.
La figura humana y las marinas constituyen el grueso de su pintura en esta ocasión. La figura humana se muestra frecuentemente de espaldas o sin rostro, porque a juicio de la autora no se necesita. La silueta, su gesto o movimiento la definen. Eso fue lo que ella aprendió durante su miopía infantil, cuando su padre se negaba a ponerle gafas. La figura se hace así más misteriosa y personaje universal.
Las marinas son fundamentalmente de Sanxenxo, donde la pintora tiene una casa y pasa en ella largas temporadas. Galicia es su tierra de adopción, desde los años infantiles, cuando su padre, médico del balneario, pasaba las largas vacaciones de verano de cuatro meses junto a las aguas medicinales de Mondariz y ella tenía que asistir a la escuela del pueblo durante el mes de septiembre, antes de regresar a Madrid.
En los cuadros se puede ver la mar en todos sus movimientos, tranquila como una lámina o brava con arrogantes olas del Atlántico. El mar nunca se parece a sí mismo. Marinas solitarias o con figuras que las animan y llenan de vida. La playa y la orilla del mar, que a veces se puebla de niños o de parejas ensimismadas. El cuadro parte siempre de un apunte, una mirada o un sentimiento ante algo. A partir de ahí a la pintora le interesa sobre todo la luz, atrapar las distintas luces, que van definiendo el paisaje de campo, de marinas o de interiores. La luz define la pintura y predispone a la composición del cuadro. Dibuja directamente con el óleo que se va perfilando en la materia plana y bidimensional. Cada obra tiene un color, una tonalidad, que parte de la misma idea inicial.
La muestra podrá contemplarse hasta el 29 de marzo, en horario de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. Festivos: de 10 a 14 horas.