Homenaje Poético-musical para conmemorar el año dedicado a Celso Emilio Ferreiro
La conmemoración del centenario del nacimiento de Celso Emilio Ferreiro promovido por la Xunta de Galicia a través de la Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria llegó a Madrid con un homenaje poético musical que tuvo lugar en la Casa y que cerró Amancio Prada.
En el acto intervinieron el consejero de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria de la Xesús Vázquez Abad; José Ramón Ónega López, delegado de la Xunta en Madrid y director de la Casa; Miguel Pastrana de Almeida, miembro del Ateneo de Madrid; Luís Ferreiro Loredo, director de la Fundación Celso Emilio Ferreiro e hijo del escritor homenajeado; Álvaro Ballarín Valcárcel, concejal presidente del distrito de Moncloa-Aravaca en Madrid. En una segunda parte recitaron poemas del insigne escritor, Carlos Reigosa, escritor y periodista, Martín Barreiro, meteorólogo de TVE; el secretario xeral de Cultura, Ángel Lorenzo; el académico y secretario general de la Real Academia Española, Darío Villanueva; Carme Lamela, profesora de gallego en Madrid; Antonio Mouriño, alcalde de Celanova, villa natal de Celso Emilio; y los alumnos de gallego en Madrid: Víctor Garabana Barro, ingeniero; Elena Urraca Villava Quintana, médica; Juan Antonio Rodríguez García, geólogo; y Montserrat Gómez-Ogando Conde, empresaria.
Durante el acto, el conselleiro de Cultura y Educación, Xesús Vázquez Abad, destacó el vínculo del escritor con Madrid durante su última etapa creativa. "En Madrid -dijo-, el poeta encontró foros donde expresar su humanidad y su talento, y tribunas desde donde darle una parte de su impulso final a la construcción de la Galicia que hoy conocemos". "Por eso el homenaje que hoy traemos a casa de Galicia es también un acto de gratitud con esta ciudad que viene ofreciendo en su historia miles de oportunidades humanas; también a Celso Emilio F, también a la poesía y a la creatividad gallegas", aseguró al consejero. Por su banda, Ónega recordó los argots de Ugo Foscolo: "Los poetas no comenzan a vivir hasta que mueren. Celso Emilio Ferreiro no murió: sigue vivo y vitalista con nosotros".
Etapa en Madrid
Madrid fue para Celso Emilio el lugar de acogida en su última etapa vital, donde vivió a partir de 1973 en la calle Juan Bravo. Allí logró difundir también en castellano su obra poética y comenzó a darles forma a las vivencias traídas de Venezuela, donde también creció como escritor. En el Ateneo de Madrid dirigió el Aula de Cultura Gallega, trabajó como crítico literario en ABC y escribió en el periódico Arriba. También redactó en Madrid páginas de tanta autenticidad como las recogidas en su novela breve A taberna do Galo.
Según aseguró Vázquez Abad en el homenaje, "sus años finales, de extraordinaria madurez intelectual y de asentamiento del bagaje de una vida intensa, encontraron en Madrid el clima humano que necesitaba para cerrar un ciclo, relativamente breve en el tiempo, pero cargado de vivencias importantes, para él y para nuestra forma de asumir la galleguidad."
Los versos y la música de Amancio Prada pusieron el broche al acto de homenaje rendido al poeta ourensano en Madrid.
Madrid también fue el lugar del multitudinario homenaje que le fue tributado el 3 de noviembre de 1979, tras su muerte, en el Palacio de los Deportes.