Conferencia "LOS REYES MAGOS: HISTORIA, TRADICIÓN Y FANTASÍA", por Federico Fernández de Buján, Catedrático de Derecho Romano de la UNED y escritor
Los Reyes Magos responden al nombre tradicional de Melchor, Gaspar y Baltasar, pero ¿quiénes fueron realmente? ¿qué sabe la historia sobre ellos? ¿qué cuentan los Evangelios? ¿qué sentido religioso tuvo la adoración del Niño en su Epifanía? A esta y a otras cuestiones tratará de dar respuesta Federico Fernández de Buján en esta interesante conferencia.
El catedrático de Derecho Romano Federico Fernández de Buján, miembro correspondiente de la Academia de Jurisprudencia nos hablará de los Reyes Magos, personajes entrañables a los que ha dedicado un par de libros "La Historia de los Reyes Magos" y "El viaje de los Reyes Magos", libros dirigidos a un público infantil.
Sólo el Evangelio de San Mateo los menciona (Mt.2,1-12). El evangelista nos dispone para leer la crónica de un hecho histórico. De ellos no dice apenas nada: “llegaron del Oriente unos magos a Jerusalén”. No pertenecen al pueblo elegido, representan a la gentilidad.
La expresión “magos”, significa sabios de la religión zoroástrica, que tuvo gran predicamento en los Imperios Medo, Persa y Asirio. La tradición cristiana se ha encargado de entretejer su intrahistoria.
En cuanto al número, los testimonios protocristianos fluctúan. Así, dos, tres, cuatro, seis o incluso doce. Prevalece el número de tres coincidente con el de los presentes, que había defendido Orígenes. Sus nombres se leen en Ravena en los mosaicos de la Basílica de San Apolinar Nuevo. San Beda en el siglo XII nos regala su imagen: Melchor viejo, cano, Gaspar joven y rubio y Baltasar de tez negra. Se cree que representarían los tres continentes conocidos.
Su razón les impulsa a descubrir el arcano, pero será al hincarse de hinojos ante ese Niño -en brazos de su Madre, Sede de la Sabiduría-, cuando la razón, iluminada por la Fe y con la ayuda del corazón, comprende el Misterio. Los Reyes nos regalan así, esa certeza que entiende que Fides et ratio, Fe y razón, son proposiciones complementarias tan necesarias ayer como hoy.