Presentación del poemario SIN PERMISO, de Nieves Gallardo Cañaveras, editado por El Taller del Poeta
En "Sin Permiso", la poetisa madrileña encuentra la mágica investidura de inocencia que la poesía necesita, tan a mano del dolor, de la pasión, o de la honestidad. Con este libro, la autora nos regala su segundo poemario con la templanza que representa para una artista revivir nostalgias de su memoria.
En el acto de presentación intervendrán el escritor José Antonio Castro Cebrián; el periodista y locutor, Primitivo Rojas Ramos; y el poeta y editor, Fernando Luis Pérez Poza.
NIEVES GALLARDO CAÑAVERAS nació en Madrid en 1961. Desde muy joven se sintió atraída por los libros y por el arte en general en sus distintas facetas.
Estudió Decoración en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios y, pese a dedicarse profesionalmente a la banca y anteriormente a seguros, nunca abandonó su pasión por la escritura. Actualmente es presidenta de la Asociación cultural PAPEL Y PLUMA, donde se organizan talleres de escritura.
Ha escrito dos poemarios, un libro de haikus, y una novela, "El collar de Julia", que espera salga a la luz en breve. También ha publicadp algún poema en la revista ALTER EGO.
Actualmente está preparando su segunda novela. Para leer alguna de sus poesías, se puede visitar su blog www.talvezsonar.blogspot.com.
Son varios poemas discordantes los que componen este poemario. Cuando parece que las poesías no tienen una misma implicación emotiva leyéndolas por separado, y que, incluso en su "euforia", distan kilómetros entre unas y otras, la apreciación como un "todo" cambia por completo el sentido de su lectura, convirtiéndose en un conjunto disforme, pero bello. El lector, el vividor de esos versos, unas veces mantiene una relación intensa e interpretativa con su propio pasado, con el residuo emocional que late dentro de él mismo, el horizonte distante del pasado se confunde con el presente más inmediato, haciendo que el tiempo se pierda por completo en una especie de capricho nebular. Otras veces ocurre al contrario, el presente es el que se diluye en el recuerdo, sintiendo que algunos poemas nos gritan como propios, haciéndonos prisioneros de la ignorancia más cruel, o de la absurda creencia en la certeza.