La Casa de Galicia acoge la presentación de la novela "No llores por mí, Argimira", del escritor ferrolano Santiago Díaz-Pache
La Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid/Casa de Galicia acogió hoy la presentación de la novela "No llore por mí, Argimira", del escritor ferrolano Santiago Díaz-Pache, publicada por el grupo editorial Sial-Pigmalión.
En la presentación intervinieron, además del autor, Juan Antonio Corbalán Alfocea, deportista de élite y cardiólogo, Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Sial Pigmalión y, en representación del delegado de la Xunta de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega López, el coordinador de Actividades Culturales de la Casa, Ramón Jiménez, quien recordó que Díaz-Pache también presentó en la Casa su anterior libro, "Anónima Sociedad", "desde la inteligencia y el humor más fresco" que atribuyó asimismo a "esta nueva entrega con nombre de tango".
También se leyeron unas líneas sobre la obra de Díaz-Pache remitidas por el periodista José María Carrascal, que no pudo asistir a la presentación como estaba previsto debido a las consecuencias de una caída. Carrascal se refirió a la obra "como una novela aparte", "una obra extraña, singular, distinta de principio a fin, sin pretenderlo".
Rodríguez Cañada explicó que esta novela "es un conjunto de relatos con los que [Díaz-Pache] construye un microcosmos literario en el que resulta relajante, terapéutico y útil zambullirse, para eliminar las impurezas con las que nos saturamos en nuestro particular devenir diario".
Corbalán opina que, "con buen gusto, la ironía es una maravillosa forma de expresión del humor" y aprecia que este libro, cuya portada preside el retrato de un mono, "aparece preñado de ironía como adorno literario" intuyendo que "el autor hace ironía de la buena y esconde un mensaje para que los listos trabajen un poco. No es que sea el mono el que puede humanizarse, algo ya demostrado por la ciencia, sino, y ahí está la ironía, cómo el hombre ha sido capaz de alejarse tanto de la sensibilidad de su ancestro". "La tranquilidad es la característica primordial de un cierto escepticismo y también rezuma en Santiago. Cuando se ha vivido un poco, una de las enseñanzas del vivir es que nunca pasa nada, e incluso cuando pasa, nunca pasa nada", añadesobre el autor.
Por su parte, Díaz-Pache resumió respecto a esta obra que "´No llores por mí, Argimira´ la podemos definir como una novela de amor con humor". "Sé que el amor y la ternura no están de moda, incluso podríamos decir que están mal vistos, pero a mí me ha gustado siempre ir contracorriente. También es una novela histórica, pues narra la fundación del pueblo de Fuencinas en el siglo VIII, que es donde luego, en el XX, discurre la obra. La relación de dos jóvenes enamorados es el hilo conductor de la vida del pueblo, donde viven más personajes con sus peculiares historias. Pero sobre todo es un cántico a la segunda oportunidad que todos deberíamos tener en esta vida", explicó.